CASA DE LA MUJER ARTESANA

DE MANUELA RAMOS

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Somos Comercio Justo, ¿y tú?

publicada el 17 de mayo / no hay comentarios
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Hace un par de días, el 13 de mayo se celebró el Día Mundial del Comercio Justo. Un día para festejar y denunciar un sistema donde el 80% de la población solo posee el 6% de la riqueza mundial mientras que el 1% más rico posee la mitad de la riqueza.

¿Y cómo superamos esta realidad?, ¿es posible si se adoptan las medidas necesarias?
El trabajo es una de ellas, pero ha de ser un trabajo decente, dado que casi un tercio de las personas pobres, (según la OIT las que malviven con menos de 2 dólares al día) tienen un empleo pero con una remuneración escasa e inestable. A esto hay que añadir la desigualdad de género: a nivel global, las campesinas, generadoras del 80% de la producción de alimento, apenas poseen el 30% de la tierra.

Por ello, el Comercio Justo se basa en criterios como: condiciones de trabajo dignas y seguras, el pago de un salario adecuado y de un precio justo por la producción, así como asegurar la ausencia de explotación laboral infantil. Además, sus prácticas comerciales respetan a las organizaciones productoras y no tratan de maximizar los beneficios a su costa. La transparencia en la gestión y la participación de los trabajadores y trabajadoras en la toma de decisiones son otros de los principios de esta alternativa comercial. De esta manera el Comercio Justo contribuye activamente a disminuir la pobreza, lograr la seguridad alimentaria, promover el trabajo decente, reducir la desigualdad en y entre los países y promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas. Así, lo constata Sunil Chitrakar, director de la organización artesana Mahaguthi, de Nepal: “Aquí hemos visto cómo el Comercio Justo ha conseguido que más de 40.000 personas que trabajan en 20 organizaciones de artesanía salgan de la pobreza, sean independientes económicamente y valorados socialmente.”

Otro de los principios fundamentales del Comercio Justo es garantizar la igualdad de género, favoreciendo una justa remuneración, y establece la necesidad del cuidado del medio ambiente en los procesos de producción, a través de la adopción de prácticas que reducen el consumo de energía, el uso de energías renovables o minimizar el impacto de los residuos. Así, por ejemplo en la CMA nuestros muñecos se fabrican sin tintes tóxicos y con fibras naturales que se obtienen en óptimas condiciones.

El Dato:

El movimiento del Comercio Justo tuvo su origen en los años 60, y hoy cuenta con más de 2000 organizaciones campesinas, artesanas y productoras de alimentos en 75 países de América Latina, África y Asia en las que trabajan más de 2 millones de personas. En esta red hay 500 organizaciones importadoras y más de 4000 tiendas especializadas solo en Europa, además de las instituciones internacionales que avalan el cumplimiento de los 10 principios del Comercio Justo.

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